Calidad "Made in Italy"
Al igual que lo que sucede con el de la moda,
en el mundo del mobiliario, Italia es la primera de la clase
a escala mundial, sobre todo en lo que se refiere a creatividad
y a maestría de ejecución. El fenómeno
"Made in Italy" está reconocido en todo el
mundo por la excelente calidad y el avanzado diseño:
la tradicional maestría se funde con una producción
de contenido altamente tecnológico. A lo largo del camino
que nos ha traído hasta aquí, hemos perfeccionado
cada uno de los detalles de nuestros productos hasta mejorar
incluso la estética interna. En las mesas, por ejemplo,
para evitar que la repetida utilización de las extensiones
pueda provocar arañazos a las bandejas barnizadas, hemos
aplicado, con la técnica de la "flocadura",
una supericie especial aterciopelada de protección sirectamente
sobre la bandeja, tecnología que normalmente se utiliza
para el acabado de las guanteras de los coches [a]. Los estándars
de calidad son muy elevados y los procedimientos industriales
respetan las más severas normas internacionales, también
en los que se refiere a la protección del medio ambiente.
Por este motivo, desde el inicio, ha usado siempre materiales
italianos para garantizar productos de la mayor calidad.
Kristalia realiza una serie de importantes pruebas y controles
de la calidad de los materiales utilizados; y no sólo
en el centro de ensayos: también en el Centro de Investigación
y Desarrollo CATAS. Es indispensable someter a duras pruebas
nuestras sillas para evaluar su calidad: Face, por ejemplo,
ha alcanzado el nivel máximo de resistencia [b].
Cuero y pieles [c]:
Las pieles que nosotros usamos para la fabricación de
nuestros modelos han sido seleccionados y garantizados por su
calidad y duración. Las pieles usadas provienen sólo
de bovinos europeos, criados en recintos con perímetros
de cable electrificado a baja tensión en lugar de alambre
de espinas, lo que protege al animal y garnatiza la integridad
de su piel. La piel de aquellos animales que crecen en estado
salvaje o que provienen de paises tropicales, por su parte,
a menudo presenta señales y cicatrices debidos a heridas
y picaduras de insectos. La única parte que nosotros
usamos son los llamados "crupones", elaborados en
segundo corte a cuero, para garantizar así un producto
resistente y, quizá más importante, una superficie
lisa, agradable al tacto y de color uniforme. Una vez seccionada,
la piel se somete al tratamiento de curtido, un proceso de conservación
irreversible que le permite resistir imperturbable el paso del
tiempo sin alterar, y a veces incluso mejorando, su belleza.
También en este caso, Kristalia garantiza los mejores
procesos de curtido. De hecho, nuestras pieles se elaboran exclusivamente
en las mejores curtidoras del distrito véneto de Arzignano,
famoso en todo el mundo por su gran calidad. La elaboración
se efectúa respetando las normativas de la Unión
Europea.




